Manual de Convivencia Familiar

Este instrumento se realiza, con el fin de prolongar los beneficios que había traído la construcción de Manual de Convivencia Institucional, al plano familiar. Está basado en la idea de que es posible construir desde el hogar, un ambiente comunicativo que permita la formación ética y política desde las normas y la participación. “Reunirse con los hijos para establecer junto con ellos las reglas de juego para sus conductas, tanto dentro de la casa, como fuera de ella, se les está plantando el germen de la responsabilidad propia e intransferible de sus actos. Al establecer las reglas de juego y sus consecuencias se les está enseñando el ejercicio del libre albedrío y a descubrir la voz de la conciencia”.
El manual de Convivencia Familiar es una herramienta para crecer y madurar como persona y como familia, a través del cumplimiento de los siguientes objetivos:

  • Estimular la participación de todos los miembros de la familia en la toma de decisiones, la elaboración de las normas y sanciones, la construcción colectiva de los ideales de la familia, entre otros.
  • Fortalecer el respeto y el reconocimiento por todas las personas.
  • Favorecer una cultura de la paz, donde se maneje la conciliación para solucionar los problemas.
  • Tomar conciencia de los derechos y deberes y argumentar los desacuerdos y necesidades personales y colectivas.
  • Estimular desde el hogar la dimensión ética, afectiva, comunicativa y sociopolítica.

 

Los pasos propuestos para realizar este Manual son 10 reuniones y/o encuentros familiares semanales

Primera Reunión:

Un miembro de la familia convoca a una reunión, precisando el lugar, la fecha, la hora y el tiempo de duración. Todos deben llevar algo con que escribir. Se advierte que durante la reunión no deben existir interrupciones externas como visitas, llamadas telefónicas u otros distractores.

  1. Se sugiere hacer una oración o leer un texto, con el fin de crear un ambiente propicio para el encuentro.
  2. Se nombra un moderador que tiene la función de dar la palabra y hacer cumplir un determinado orden y un secretario.
  3. Cada miembro de la familia escribe en silencio las principales fortalezas de la familia. Estas son las casualidades internas que posee cada familia.
  4. Lectura individual de las fortalezas y puesta en común para ponerse de acuerdo con relación a ellas. El secretario anota en el acta la síntesis.
  5. Se repiten los pasos de los números 4 y 5; pero preguntándose acerca de las oportunidades, las cuales son aspectos externos que favorecen a la familia. Por ejemplo, ubicación del barrio, tener posibilidades de viajar, acceso a los medios de comunicación, tener amigos profesionales…
  6. Evaluación de la reunión respondiendo estas preguntas: ¿cómo se sintieron? ¿Qué fue lo que más le gustó o disgustó? ¿Qué pueden mejorar para la próxima reunión?
  7. El secretario, con un ayudante, se compromete sacar en limpio para la siguiente reunión, el resumen de todas las fortalezas y oportunidades. Este trabajo se convertirá en punto de referencia para la elaboración e implementación del MCF.
  8. Finalización de la reunión y convocación para la siguiente, dejando muy en claro hora, sitio, tiempo y condiciones.

Así como cuando vamos donde un médico lo hacemos porque queremos y lo necesitamos, es importante tomar conciencia de que podemos mejorar la calidad de vida en nuestra familia y preparar a nuestros hijos para una mejor convivencia.

Segunda Reunión:

La segunda reunión es para tomar conciencia de las debilidades y amenazas que tiene cada familia. A partir de esta reunión se sugiere seguir los tres primeros pasos de la primera reunión. Hay una oración muy bella que puede emplearse al comienzo “Señor, concédenos serenidad para aceptar las cosas que no podemos cambiar, valor para cambiar aquellas que si podemos y sabiduría para reconocer la diferencia entre estas dos cosas”. Al terminar el tercer punto se continuará de la siguiente manera:

1. Cada miembro escribe en silencio las principales DEBILIDADES DE SU FAMILIA; estas son las limitaciones internas que se ve en su hogar.

2. Lectura de las debilidades: cuando cada uno lee las debilidades de su familia no hacen ningún comentario sino que esperan a que todos participen; esta parte debe hacerse con claridad, objetividad y cariño, buscando el crecimiento de todos. Después de la lectura pueden hacer sus comentarios, sus clarificaciones y lo más importante, la aceptación de lo que creen que es verdadero.

3. Se repiten los pasos de los numerales 4º y 5º, pero preguntándose acerca de las AMENAZAS. Estas, son todas aquellas situaciones o dificultades externas que atentan o afectan la estabilidad de la familia. Por ejemplo, ubicación del barrio, amistades inconvenientes, el influjo de los medios de comunicación, situación económica…

Se termina siguiendo los pasos 7º, 8º y 9º de la primera reunión.

REFERENCIAS

Ramírez, Gustavo A. 2008. Hacia una familia integral. Federación Asofamilias colegios jesuitas en Colombia y ACODESI.

 

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